UN RÍO DE VIDA

 

En su trayecto de sur a norte, el ancho y pausado río Nilo nutría a la antigua civilización egipcia, proporcionando agua potable, abundante alimento y una ruta clave para el comercio.

 

Agricultura

Cada año, de junio a septiembre, el Nilo inundaba sus riberas. Llenaba los canales de irrigación y los estanques con agua dulce y depositaba una capa de rica tierra fértil en los campos de los agricultores. De octubre a febrero, los agricultores labraban la tierra y cultivaban granos y vegetales. La cosecha se realizaba de marzo a mayo, y luego comenzaba de nuevo la inundación.

 

Aunque este ciclo era predecible, la intensidad de la inundación variaba. Los “nilómetros” (bloques de piedra colocados en las riberas) medían la altura de las crecidas para que los agricultores pudieran calcular cuánta tierra podrían sembrar. Si el nivel de la crecida o inundación era demasiado bajo, no podría irrigarse tierra suficiente para cultivar alimentos para toda la población. Si el nivel de la crecida era demasiado alto, la tierra estaría demasiado mojada para ararla y sembrarla, y podrían perderse cultivos enteros.

 

Egipto continuó siendo una tierra de tres estaciones hasta el siglo XX, cuando se construyó la represa de Asuán con el fin de regular las inundaciones del Nilo.


Recursos naturales

En las aguas y orillas del Nilo crecía gran cantidad de plantas, pájaros y otros animales. Aves acuáticas, peces y a veces antílopes pequeños complementaban la dieta de vegetales y frutas que producían los agricultores. El papiro, una planta acuática, se transformaba en papel, cuerdas, canastas, sábanas y botes pequeños. Las cuerdas, el papel y el pescado seco se vendían a otros países a cambio de los productos que los egipcios no tenían en su país.


Comercio

Desde la ciudad portuaria egipcia de Menfis, salían barcos que recorrían el Nilo de arriba a abajo, además del mar Rojo y el Mediterráneo, importando y exportando productos desde y hacia otras partes del reino de Egipto y países lejanos. Los troncos de cedro utilizados para construir barcos se importaban de lo que ahora es el Líbano, la plata venía de Grecia y el oro, los minerales, el ébano y los animales salvajes exóticos venían de Nubia (ahora Sudán). Aunque Egipto también se abastecía de materias primas y bienes de lujo a través de rutas terrestres, los barcos podían viajar más lejos y más rápido, expandiendo el poder económico de Egipto.


 

Créditos fotográficos: Dra. Julia G. Costello

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Este proyecto de traducción ha sido posible gracias a una subvención de la Greater Worcester Community Foundation y fue creado por estudiantes de Fitchburg State University en colaboración con el personal del FAM.